miércoles, 26 de julio de 2017

Fisher y los refugiados

Revista Veintitres: Preciso como Messi. Sobre Bella Vista, Nico Guglielmetti (Vox Ediciones 2015)

http://www.veintitres.com.ar/article/details/69907/preciso-como-messi


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Por Miguel Zeballos

A mis viejos y abuelos, por enseñarme a ver Bella Vista con la atención que se mira Constantinopla”, dedica Nicolás Guglielmetti (Bahía Blanca, 1981) y no es para menos: el glorioso barrio bahiense es un fresco de anécdotas que va de la nostalgia a la emoción, y su autor logra mantenernos prendidos a ese mundo que dibuja con dedicación en la construcción de cada verso:

“De Ortega solo tuve las recaídas” anuncia y declara desde el inicio, para continuar: “(…) Si te fijás, Ortega definiendo es una evolución / de Rubén Polillita Da Silva”.

Es cierto –se puede ir a YouTube y comprobarlo, o recurrir a los memoriosos y sacarle la ficha a la gambeta del ex River. Aunque estemos en el país del fútbol, fútbol, fútbol, no olvidemos que siempre hablamos de poesía, y Guglielmetti habla muy afinadamente, sin desentonar ni hacer una de más, con una escritura precisa como un pase de Messi o de Riquelme. 
La poesía más bella es esa que ignora su condición.

En Bella Vista hay un rezo imparable y sostenido sobre un tiempo que ya no es, una combinación perfecta de magia y gol: “Para ser delantero me faltó facha. / Para ser central altura. / ¿Para ser yo?”.

Finalmente, el recuerdo a Rodrigo Palacio en la final del mundo  pasada estalla en el texto: “Si Palacio la hubiera picado bien se hubieran llenado sábanas completas con el nombre de/ nuestra ciudad. Millones de periodistas tendrían que laburar en serio y/ googlear Bahía Blanca, club Bella Vista y barrio La Falda”. “(…) Este poema, no puede permitirse tener remate”

4 de Copas

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 (Los Duelos, work in progress)

Smile

En este quiosco que pasábamos todas las tardecitas de sábado
revolviendo películas para hallar un milagro
hoy la chica me pregunta si prefiero el clásico o el azul.
Algo ha cambiado no sé bien para qué.
Abro la billetera y sobre el bolsillo 
todavía conservo el emoticón stiker que me pegó tu hija 
y si revuelvo bien al fondo
oculta entre los papeles del seguro
una foto larga de tres secuencias de los tres 
que nos sacamos en una maquina de sacoa 
todavía me devuelve una sonrisa.

#
Mirando box un viernes a la noche

Ajustado al plan de demolición Heiland
opta por seguir imponiendo golpes a la guardia de su oponente
en lugar de terminar el pleito con un gancho seco al hígado.
Justificar los tiracables,
la pauta de la municipalidad de Dolores
y todo lo que hay que vender 
aunque sea por dos round más.
yo te recuerdo en ese gesto.
A veces tener piedad
es matar 
lo que no va a prosperar.

#
Un segundo alcanza amor

para cagarla
Una calza baja,
un movimiento 
que ya hiciste 
y sale solo.
Altura, 
velocidad.
Tiempo.
Forma.
#

Ensamble

Yo ya estuve ahí, 
Yo ya perdí.
Hundido en la voluntad de otro,
arrastrándome arrasado 
sobre el reflejo ondulante de una llama.
Perseguía de porfiado nomás
poco convencido de lo que saber.
Lo dicho, lo callado.
Mañana te quedás solo y fuiste.
Hice cola
para sacar una foto con papá noél
en el patio de comidas del shopping
Fumé estoico el pasaje 
del marxismo a la burguesía.
Recorté mi barba, compré chupines,
me hice experto en películas
y descubrí los juegos del parque a la luz del mediodía
pero me olvidé de mi. Pequeño detalle.

#
Todo lo que quiero no me pertenece

Invitar a alguien a hacer algo. 
Mientras ese plan se desarrolla
desenrollar desesperado una mediebacha,
arrancar un botón para no morir de sed,
Cortar menta de una planta, 
machacarla en el fondo y pensar en la frase 
de esa chica que mañana no volverá
y lleva debajo de la teta izquierda
“How strange it is to be anything at all”


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domingo, 7 de febrero de 2016

Ya se puede conseguir Fisher y los refugiados de Nico Guglielmetti antes que entre a las librerías de la mano de los supercombos veraniegos de 17 grises editora

Así que antes de partir para la costa le escriben a la fan page https://www.facebook.com/diecisiete.grises/?pnref=story... y encargan por privado así los muchachos se los hacen llegar y disfrutan de este texto que armarlo nos dio un laburo de novela.
                                                             
“No hay ninguna verdad para encontrar en este texto, ni señales, ni indicios programáticos para que la vida cobre algún sentido. No hay intencionalidad didáctica, y es por eso que Fisher y los refugiados no puede tomar otro camino que no sea el que lo aleje del realismo tradicional. Nicolás Guglielmetti reniega aquí de todo lo que pueda representar Bahía Blanca para aquél que la conoce, obligándonos a masticar una ciudad desaforada en un gesto de deseo holocáustico (entregando en sacrificio a su gente, porque aquí nada importa, ni nadie, ni a nadie). Es que, en el fondo, y sobre todo en los intersticios desbordados y esquizos que son la materia del lenguaje anárquico de Guglielmetti, esta ciudad no existe y, quizás aún mejor, jamás exista, para la tranquilidad de quienes pretenden que al final todo resulte encasillable en una fácil respuesta a cada inquisición que pueda hacérsele a una novela. Fisher es un estallido de sentidos, porque en sus páginas nada parece empezar ni terminar.” Mariano Granizo



Se dijo de Fisher 

http://www.lanacion.com.ar/186 La Naciòn

http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/libros-leeremos-2016_0_1513648639.html
5167-los-independientes-suben-la-apuesta Revista Ñ


http://www.niapalos.org/?p=21736 Tiempo Argentino


Fragmento

"Lo mejor sería regresar por el sulfito antes que empiecen a hervir. Ya no sé si Bárbara y Daiana forman parte del cuerpo de peladoras o si son de las que se encargan de separar los langostinos que van a Europa de los que dejan para nosotros. Con Juan cortamos camino por donde ahora está el polo. Zona militar recortada. Con dejar unos kilos de Fertiliyos se soluciona todo. Hay unas mallas quitables y un horario acordado. Nos parece natural ver los canales de fluorosos servidos que se vierten al agua porque ya estamos acostumbrados como a la oscuridad. ¿Acaso a alguien se le va a ocurrir nadar de noche? ¿Quién va a querer acotar los límites de la playa ahora que están las huellas y el establishment lo ha declarado patrimonio de la humanidad? Maleria, que en el desayuno no dejó de desperdigarse en mi espalda, ahora lee una biografía de Charles Darwin.
Sé que es una mentira lo de su último libro pero voy a la presentación y le sigo el juego. Siempre que pido un libro está agotado. Pongo las ojotas de manera perpendicular y clavo las piernas de manera que queden de costado a mi pantorrilla. Ahora el agua se filtra hasta los jeans. Cuesta caminar y hablar con los puchos en la boca. Cuando llegamos a la cantina nos piden que pasemos a la cancha de bochas y nos mangueriemos. El Hugo está recalentando un poco de guiso de mondongo que sobró de la cena del Colegio de árbitros. Cría cuervos y te quitarán los ojos le decía a Raquel que parecía más empecinada en mirar los libros que el material químico en cuestión. Mouche acaba de perderse un gol increíble junto al palo derecho. ¿Con respecto a quién? Lo cierto es que se confió y abrió el pie como un secador pero la pelota se desvió en una mata y apenas la rozó con la canilla. Los de la contra sonríen mientras echan 33 realenvidos y nos piden unos langostinos para picar. El Hugo trae una ensaladera de acero inoxidable donde comenzamos a pelar. Por un rato nos olvidamos de nuestras diferencias e higiene. Carrerita se aparece con un poco de salsa golf que fue a pedir a la de la peluquería, que todavía está despierta. Hay cosas que en ciertos círculos son difíciles de entender. Pienso que el fin puede parecerse a esto. Algo trascendente en el lugar intrascendente de una escena liviana, calificativos aparte."


Se escribe como se vive

Si Palacio la hubiera picado bien, su cara decoraría las marquesinas del palacio municipal.
Por una ordenanza habrían removido el monumento a los ingleses, incluso el de Ramón
Estomba, para después colocar en una  lápida su escuálido torso en bronce, imitando la
curvatura previa al impacto: “Homenaje a Rodrigo Palacio. Bahiense por cuyo tanto la
argentina obtuvo la Copa del Mundo Brasil 2014”.
Si Palacio la hubiera picado bien, una horda de pendejos pandémicos con trenzas
multicolores flameando al viento coparían los juegos del Parque de mayo.
 Messi, el genio autista, habría encontrado a su socio perfecto;  Sabella sería el estratega más conceptualista del planeta y por desgracia Julio estaría vivo.
Si Palacio la hubiera picado bien se hubieran llenado sábanas completas con el nombre de
nuestra ciudad. Millones de  periodistas tendrían que laburar en serio y
googlear Bahía Blanca , club Bella Vista y barrio La Falda. Centenares de señoras 
gastarían las veredas del barrio ante solícitos noteros aportando datos de color: acá una vez
Palacio se cayó de la bicicleta, acá un día Rodrigo Palacio dio su primer beso. Millones de
mujeres testificarían que tuvieron un afair con Palacio y en los medios conservadores se
bajaría línea a favor  de los cultores del perfil bajo.
Si Palacio hubiera picado bien esa pelota el médico de la selección daría conferencias sobre
cómo hacer rendir a un deportista de elite mediante infiltraciones reiteradas y violentarían
el juramento hipocrático que le hicieron firmar para llevarlo y no convocar a Tévez.
Los pelados lucirían orgullosos sus pelucas de payaso y Alfio Basile no sentiría más
vergüenza de decirse bahiense. Los artistas no nos tildarían de mufa  y la nefasta nueva
provincia sería el medio elegido por excelencia. Hasta oleríamos mejor. Rafael Emilio
Santiago volvería a la profesión. En Panorama se entonaría el himno a Rodrigo y  todo se
teñiría de un patriotismo recalcitrante. Cualquier  foráneo de estas latitudes podría discutir
de fútbol sin temor, incluso con el periodista más destacado.
Pero Palacio no pudo picarla bien. Días antes hablábamos de la pérdida de sensibilidad en
las extremidades a causa de la anestésia local.  Y nada…Este poema no puede permitirse

tener remate.












 Bella Vista Vox Ediciones 2015 Nicolàs Guglielmetti

martes, 19 de noviembre de 2013

Y un día volvió nexo

















#Contenidos NEXO deluxe, la refundación
*La práctica mateista. Entrevistas a los poetas Mario Ortiz, Sergio Raimondi, Marcelo Díaz y Omar Chauvié en diferentes espacios de la ciudad.
*Los modos de producción de las artes escénicas a través de las voces de seis dramaturgos bahienses. Mapeo de las experiencias teatrales entre 2012-13. Escribe y coordina: Miguel Mendiondo.
*Natalia Martirena revisa la experiencia de Caos.
*Astor Vitali y Nicolás Fernández Vicente analizan las necesidades de los trabajadores de la música y la conformación del sindicato que los nuclea.
*Reflexiones sobre espacios de arte en Bahía: Diana Ribas revisa las experiencias institucionales de Ferrowhite y Museo del Puerto; el artista Massi Díaz y la Lic. en Historia del Arte Carolina Montero se ocupan de las experiencias alternativas de Casa Escópica y Perfecta Galeria.

*Además, escriben Valeria Tentoni, Gustavo López, Maxi Crespi, Diego Rosake, Germán Arens, Matías Matarazzo, Lorena Curruhinca, Gerónimo Unibaso, Ana Vidal, Erika Vollers, entre otros.

miércoles, 2 de enero de 2013

La adolescencia del bostezo llega a chile


gracias a la generosidad de toda la muchachada de la editorial Letras de Cartón y a los cumpas Germán Arens, Vale Tentoni, Noe Vera, Flor Parodi, Matías Matarazzo y Anita Rivara por escribir la contratapa. salú, por un 013 con mas buenas nuevas y hasta la victoria siempre

viernes, 7 de diciembre de 2012

lanzamiento web NEXO de luxe + presentación RIZOMA, una revista de poesía

Este sábado 8 de diciembre, a las 19 horas PUNTUAL, en la confitería de ESTACIÓN SUD, Cerri 860.

- Lanzamiento de la web de NEXO artes & culturas: NEXO deluxe.
Nico Guglielmetti y Agustín Hernandorena van a repasar la historia de la publicación, navegar la página en vivo y anticipar el número de luxe que se anuncia para marzo 2013.

- Presentación de la flamante RIZOMA, una revista de poesía.

- Lectura de Poemas:

Zenón Deviagge

Francisco Rovira

Gonzalo San Millán

Emanuel Acevedo

- MÚSICA

Juglar

Franco Barberón

- Vino & copetín.